Mi rostro se encuentra decaído ante la próxima despedida, una de tantas, una de las semanales, que hasta hace unos días no eran más que mensuales. Podría decir que es un acontecimiento normal, sin altercado sin mayores admiraciones o detalles que dar, simplemente digo adiós me despido de alguien especial, de alguien que hace que el mundo cambie y que sonría aunque no lo note, aunque no lo vea, ni lo adivine… podría ser normal pero siempre hay un te quiero, que aunque no lo parezca altera todo lo que encierra la palabra normal.
Es un día normal, un día de enero comenzando un año nuevo, nuevo para muchos pero casi igual que el anterior, una repetición mas, con sueños y promesas idealizadas pero que se puede desbaratar o realizar dependiendo de que tan bien o mal copiado este, éste nuevo año de los ya pasados. Una despedida más, un año más y un te quiero más sumados a la lista; a la larga lista que acompaña mis días y que no se reduce, como no se reducen los síntomas de ese nuevo te quiero pintado en los muros derrumbados de mi ser... se podría decir, les podría decir que esas son mis razones para escribirle al ingrato y olvidadizo tiempo, que antes de hacerme olvidar, se olvida el de mi y me deja con sus minutos y segundos algunas veces rápidos y otras veces tan lentos que se hacen insoportables.
Tan insoportable como lo que siento en este momento al darme cuenta de que antes de hablar de lo que pasa cuando dices te quiero, he hablado del tiempo, de los segundos, de las despedidas, de lo que puede significar la palabra normal, de copias y sueños pasados o a realizar… que insoportable es que aunque este completamente jodida y saber que no tengo remedio, digas que me quieres y deba poner una hoja en blanco y escribir de todo lo posible para alejar este sentimiento de mi mente, para olvidar que sonreí y que pensé en el ayer, para ocupar mi mente y decir que esto no pasa, que un te quiero es algo para agregar , es algo como todo lo que ya pierde significado, como todo lo que ya no importa y se dice por inercia.
Pero la verdad es que la cosa no funciona así, un te quiero no se olvida y no significa lo mismo para las dos partes que lo experimentan. Un te quiero si es mas, pero no es para la lista de la mente es para el corazón y por mas que intente pasarlo por alto es imposible y por haber desviado el tema no quiere decir que olvidare lo que siento cuando dices te quiero , y de cómo sonrió y de cómo pienso y de cómo escribo y de cómo vuelo, hasta que recuerdo que hay cosas como el tiempo y los terceros que ni culpa tienen aunque estén presentes y que por mas de que lo intente estas líneas no llevaran un nombre diferente a ‘’ cuando dices te quiero ‘’, aunque no diga exactamente lo que pasa con esto pero que tu mejor que nadie conoces.
Y desvié las cosas, invente excusas. escribí temas y demore el asunto ... pero igual te quiero y eso no se discute ni se esfuma.
Kerly A. Ramirez

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