Evidentemente
controlarnos por completo es un acto poco conocido, ya que no se discute ni se dialoga como la salida de el sol
cada mañana, comúnmente hablamos de dominar y no ser dominados, de controlarnos
para conseguir lo que deseamos, de no perder los estribos por que si lo
hacemos, los demás nos desconocerían;
dirían ‘mira a aquel, mira
lo que hace, jamás imagine verle hacer
eso’, pero mirándonos fijamente, tocando nuestros rostros, viendo cada una de
nuestras cosas en realidad, ¿Quién conoce a quien ?.
No sabemos si
nos conocemos, no sabemos si otros nos conocen, o conocemos a otros y
contradictoriamente no nos conocemos a nosotros, es como si todo se basase en
un constante cuestionamiento, uno demasiado permanente que ya vive y habita igual que nosotros, que
se adecuo a todos los lugares, emociones y a todas las circunstancias, en este
encontramos todas nuestras diferencias, las que tienes tu y no poseo yo, las
que ella muestra y el no presenta, pero el punto es que estas diferencias las
adaptamos a cualidades y defectos, todo se divide en eso , lo que consideramos
bueno, lo que consideramos malo, lo correcto y lo incorrecto, y hay una pequeña
cabida por lo que no sabemos sencillamente que es. Pero que tal que todo lo que
conocemos no fuera de esta forma, y diéramos un vuelto, ¿En este caso que seria
lo bueno y que seria lo malo?.
Siendo
conscientes de todo esto, que nos
haría seguir como estamos y tomar las
decisiones que acostumbramos o solamente tomamos del cajón que alberga a la
cantidad enorme de estas, al no saber lo que nos rige, el miedo adquiriría un
significado tal ves distinto, y este nos hiciera arriesgarnos, ya que de pronto no fuera este un impedimento si no
una necesidad, pero no para retractarnos o simplemente desistir, al
contrario que nos hiciera arriesgarnos
a todo sin un estibo de perder o ser
rechazado o quizá no triunfar, solo hacer lo que deseamos.
Ese deseo de
hacer las cosas, esa falta de temor, la veríamos también en la pasión, en el
pensamiento, las acciones, las emociones y todo aquello que rige nuestra
vida y todo aquello con lo que
convivimos a diario, pero para ser sincera contigo que lees esto, lo que digo
son solo una serie de quizás, de podrían ser,
que se unen con un por que no hacerlo,
o unos tal veces, ya que no se
como actúa todo lo que veo, lo que siento, no se porque cuando amo se
descontrolan mis sentidos, se aceleran
mis latidos, mis ojos brillan y mi vida adquiere magia, no se por que cuando
sueño lo hallo tan real que me parece vivir en ese sueño, no se por que cuando
veo el sol solo siento que brotan las palabras, y mucho menos se por que te
quiero, así como no se por que el cristal de mi ventana hace que me inspire.
No tengo idea
de que pasa con todo aquello, pero podría estar levemente segura de que así todo cambie, el amor siempre te hará ser
diferente , y te dará por cuestionar la vida y preguntarte absolutamente por
todo, hasta llegar al punto de querer saber cual es la verdadera esencia
de todo lo que hacemos y por que
llegamos a aferrarnos a lo que jamás tuvimos pero que adoramos como si siempre
hubiese estado con nosotros, tal vez no nos cuestionemos por todo, o a lo mejor
encontremos respuestas al 70% de todo lo que preguntamos como mínimo, pero algo
que jamás conoceremos con certeza es definitivamente que nos lleva a enamorarnos, pensar que como podemos ser tan
felices mientras esto pasa y de que manera logramos pintar un paraíso
improvisado que viven por minutos, en
medio de este, nuestro infierno
permanente.
Kerly A. Ramirez

No hay comentarios:
Publicar un comentario