El ajetreo de las horas no deja más que olvidar
recuerdos, momentos y amores, lo complicado es que no se olvidan, no se olvidan
como el color de tu
Camisa, la prisa de la tarde, o el ligero tono de suspicacia que delataban
a sus ojos.
Intentado no dejarme llevar por las circunstancias, de
no permitir que mi mente recordara lo que décima avenida significaba, en medio
de sus ojos fugases, su sonrisa a medias y el afán de los que aman en ese complejo comportamiento, entre quien
manda corazón o razón me encontraba yo mirando la larga avenida. Para que
mentir si puedo contarles mi historia, no es para nada larga me fascina obviar
detalles no por que no respete a mis lectores solo que, ah medida que pasa el tiempo descubro que no hay mejor relato
que aquel que un lector logra hacer bajo su propio criterio o imaginación.
Volviendo al tema y obviando los detalles de aquellos
lectores que conozco, me observo en mi piso de Barcelona, no haciendo más que mirar por mi acristalada
ventana para descubrir la décima avenida delante de mis ojos. Mientras me pierdo en diversos pensamientos, descubro el majestuoso color blanco de su
blusa golpeando puertas en los pasillos
de mi memoria, la cual sin mas ni mas,
movió sus perillas y permitió el acceso
de un recuerdo guardado en el baúl con llave que no se abre, pero como ver la
décima avenida hacer que pierda control sobre mi, creo que jamás podré evitar
que cosas como estas salgan a flote en las tardes de ver gotas caer, personas
correr, y autos pisando el asfalto donde alguna ves un sueño fue sembrado.
En tardes como esta donde el cristal de mi ventana me
permite ver todo lo que el arquitecto considero que debía, donde se evidencia
la ultima estocada del pintor al contorno del metal de la ventana, donde mi
mente no viaja, donde mi imaginación no
se libera, y donde cada una adquiere
una jaula con seguro, de la que
dudo puedan salir por que cada una esta acostumbrada a ver lo que le permiten , hacer lo que les
mandan , y olvidar sus sueños individuales por que tal ves si quisieran ver mas
allá de la décima avenida y de lo que el arquitecto considero razonable para
mis ojos , podría desviarme, podría olvidar lo que me enseñaron, olvidaría la
sumisión y sin mas me entregaría a mis pasiones, desenfrenos, sueños y
frustraciones.
En medio de mis serios problemas internos por no
recordarla me veo en la inminente necesidad de buscar mi guitarra, tal ves ella
es la única mujer que me gustaría ver en
mi memoria aunque no la querré como a ella, creo que jamás la querré como a
ella, en algún momento alguna prevalecerá y la otra perecerá para de esta forma
dejarle el camino a la otra, así el camino siempre estuviera desocupado, así
ella fuera mi todo, mi centro, mi mejor tonalidad y mi mas majestuosa canción…
Hablando de canciones, hablando de tonalidades y recuerdos…
que hago yo deslizando mis dedos para crear letras frente a un ordenador, que
hago yo ideando formas de expresar lo que siento al ver la décima avenida
frente a mi, al recordar el tono de su blusa y sus hermosos ojos, sus ojos
trasparentes con sentimientos a flote, con ese no se que, que la hacia ver no
se como, intrigante situación de recordar
hacer versos conversables en mi mente, ¿ que pasa con mi ser de músico,
con las incontables tonalidades que solía escribir para ese color que tanto
recuerdo?
Volví a los detalles, eso solo evidencia mi desarmada
presencia, mi incontable necesidad de verla, pero por que deseo verla si es que
no hace un par de horas la tenia en mis brazos, y escuchaba el latir de su
corazón, en pocas palabras soy un músico que ya no hace la tonalidad, pero como
la siente; que ya no siente cada cuerda, pero como las ansia, soy un simple músico que ama,
que espera que olvida, y que recuerda a
su amada al mirar la avenida décima, que cuenta tantas historias como carros que
pasan sobre ella.
Soy un músico no cabe duda, pero tengo dos amores, mi
guitarra y la chica de blusa blanca y ojos inexplicables, hermosos, y con la
capacidad de hacerte perder en ellos, soy un músico que ah dejado las notas
musicales, por las letras del ordenador, por que muchas veces el alma se
desahoga de maneras diferentes y en medio de las artes no hay mas que
similitudes, ademas como no recordar una despedida si es que en estas se
pronuncian las palabras mas desoladoras que pueden envolver a dos almas que se
miran, aunque al igual que los sonidos que se desprenden de las cuerdas de mi guitarra como miles de mariposas volando a
posarse en quien a sabido apreciar cada aleteo de sus esplendidas alas, que son
en pocas palabras después de tantos detalles, quienes hacen que las notas de
esta bella canción se alberguen en tu corazón y reafirmen que cada una de ellas
es un …
Es un… no
consigo la palabra, no consigo la definición, no encuentro el significado pero
se que todo músico tiene una canción sin resolver, por que donde hay ventanas acristaladas mostrando la
décima avenida, por donde pasas cada mañana, hay una cantidad incalculable de
palabras que jamás escucharas salir de las cuerdas de mi guitarra.
Kerly A. Ramirez

buena prosa, algo fuera de lo comun XD
ResponderEliminar