martes, 10 de diciembre de 2013

DÉCIMA AVENIDA

El ajetreo de las horas no deja más que olvidar recuerdos, momentos y amores, lo complicado es que no se olvidan, no se olvidan como el color de tu
Camisa, la prisa de la tarde,  o el ligero tono de suspicacia que delataban a  sus ojos.

Intentado no dejarme llevar por las circunstancias, de no permitir que mi mente recordara lo que décima avenida significaba, en medio de sus ojos fugases, su sonrisa a medias y el afán de los que aman  en ese complejo comportamiento, entre quien manda corazón o razón me encontraba yo mirando la larga avenida. Para que mentir si puedo contarles mi historia, no es para nada larga me fascina obviar detalles no por que no respete a mis lectores solo que, ah medida  que pasa el tiempo descubro que no hay mejor relato que aquel que un lector logra hacer bajo su propio criterio o imaginación.

Volviendo al tema y obviando los detalles de aquellos lectores que conozco,  me observo en  mi piso de Barcelona,  no haciendo más que mirar por mi acristalada ventana para descubrir la décima avenida delante de mis ojos. Mientras  me pierdo en diversos pensamientos,   descubro el majestuoso color blanco de su blusa golpeando puertas  en los pasillos de mi memoria,  la cual sin mas ni mas, movió sus perillas y permitió  el acceso de un recuerdo guardado en el baúl con llave que no se abre, pero como ver la décima avenida hacer que pierda control sobre mi, creo que jamás podré evitar que cosas como estas salgan a flote en las tardes de ver gotas caer, personas correr, y autos pisando el asfalto donde alguna ves un sueño fue sembrado.


En tardes como esta donde el cristal de mi ventana me permite ver todo lo que el arquitecto considero que debía, donde se evidencia la ultima estocada del pintor al contorno del metal de la ventana, donde mi mente no viaja, donde  mi imaginación no se libera, y donde cada una adquiere  una  jaula con seguro, de la que dudo puedan salir por que cada una esta acostumbrada a  ver lo que le permiten , hacer lo que les mandan , y olvidar sus sueños individuales por que tal ves si quisieran ver mas allá de la décima avenida y de lo que el arquitecto considero razonable para mis ojos , podría desviarme, podría olvidar lo que me enseñaron, olvidaría la sumisión y sin mas me entregaría a mis pasiones, desenfrenos, sueños y frustraciones.

En medio de mis serios problemas internos por no recordarla me veo en la inminente necesidad de buscar mi guitarra, tal ves ella es la única mujer que me  gustaría ver en mi memoria aunque no la querré como a ella, creo que jamás la querré como a ella, en algún momento alguna prevalecerá y la otra perecerá para de esta forma dejarle el camino a la otra, así el camino siempre estuviera desocupado, así ella fuera mi todo, mi centro, mi mejor tonalidad y mi mas majestuosa canción…

Hablando de canciones, hablando de tonalidades y recuerdos… que hago yo deslizando mis dedos para crear letras frente a un ordenador, que hago yo ideando formas de expresar lo que siento al ver la décima avenida frente a mi, al recordar el tono de su blusa y sus hermosos ojos, sus ojos trasparentes con sentimientos a flote, con ese no se que, que la hacia ver no se como, intrigante situación de recordar  hacer versos conversables en mi mente, ¿ que pasa con mi ser de músico, con las incontables tonalidades que solía escribir para ese color que tanto recuerdo?

Volví a los detalles, eso solo evidencia mi desarmada presencia, mi incontable necesidad de verla, pero por que deseo verla si es que no hace un par de horas la tenia en mis brazos, y escuchaba el latir de su corazón, en pocas palabras soy un músico que ya no hace la tonalidad, pero como la siente; que ya no siente cada cuerda, pero  como las ansia, soy un simple músico que ama, que espera que olvida, y que  recuerda a su amada al mirar la avenida décima, que cuenta tantas historias como carros que pasan sobre ella.

Soy un músico no cabe duda, pero tengo dos amores, mi guitarra y la chica de blusa blanca y ojos inexplicables, hermosos, y con la capacidad de hacerte perder en ellos, soy un músico que ah dejado las notas musicales, por las letras del ordenador, por que muchas veces el alma se desahoga de maneras diferentes y en medio de las artes no hay mas que similitudes, ademas como no recordar una despedida si es que en estas se pronuncian las palabras mas desoladoras que pueden envolver a dos almas que se miran, aunque al igual que los sonidos que se desprenden de las cuerdas de  mi guitarra como miles de mariposas volando a posarse en quien a sabido apreciar cada aleteo de sus esplendidas alas, que son en pocas palabras después de tantos detalles, quienes hacen que las notas de esta bella canción se alberguen en tu corazón y reafirmen que cada una de ellas es un …


Es un…  no consigo la palabra, no consigo la definición, no encuentro el significado pero se que todo músico tiene una canción sin resolver, por que  donde hay ventanas acristaladas mostrando la décima avenida, por donde pasas cada mañana, hay una cantidad incalculable de palabras que jamás escucharas salir de las cuerdas de mi guitarra.

Kerly A. Ramirez


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